A ella le debo mi vida, a ella le debo mi alma,
a ella le debo mi voz, a ella le debo mi pensamiento
por ella soy quien soy, por ella yo he de vivir eternamente.
Siendo ella quien me ha enseñado a vivir, a expresarme
a vivir plenamente, a bailar, a cantar...
a sufrir...
Cuando me encuentro sola no hago más que pensar en ella,
sentirla, hablar de ella, tocarla, respirarla
y es en esos momentos cuando me siento más segura de que
ella lo es todo para mi, lo es todo...
Yo vivo por la música, nada más.